Calculadora del plazo de garantía legal por país de la UE

Plazo de la garantía legal en la UE

La Directiva (UE) 2019/771 fija un mínimo de dos años de garantía legal de conformidad para los bienes que una tienda vende a un consumidor, pero cada país puede dar más. España, Portugal y Suecia dan tres años para los productos nuevos. En Irlanda, Países Bajos y Finlandia no hay un número de años: el vendedor responde mientras dure la vida útil que se puede esperar del producto. Lo que cuenta es el país del comprador, no el de la tienda.

Productos de segunda mano

La directiva deja que cada país permita, en los bienes de segunda mano, pactar con el comprador un plazo más corto, que nunca puede bajar de un año. No todos los países lo usan, y donde se permite tiene que pactarse de forma expresa: si no se dice nada, el plazo es el mismo que el de un producto nuevo. La calculadora te lo dice país a país.

Garantía legal y garantía comercial

La garantía legal la da la ley y la tienda no puede quitarla ni recortarla. La garantía comercial es voluntaria (la del fabricante o una ampliación de la tienda) y siempre se suma a la legal, nunca la sustituye.

Cómo informar del plazo en tu tienda

Desde el 27 de septiembre de 2026 la tienda tiene que enseñar el aviso armonizado de garantía de la UE antes de la compra. Puedes crearlo a mano con nuestro generador del aviso de garantía legal o, si vendes en Shopify, hacerlo automático: te lo contamos en la guía del aviso de garantía y la etiqueta GARAN en Shopify.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos años de garantía tiene un producto en España?

Tres años si es nuevo, desde 2022 (artículo 120 del texto refundido de la Ley de Consumidores). En segunda mano se puede pactar un plazo menor, nunca inferior a un año.

¿Qué plazo se aplica si vendo desde España a un cliente de Francia?

El que le da la ley de su país como consumidor, si es más favorable: por eso conviene enseñar a cada cliente el plazo de su país.

¿Los datos son oficiales?

Los hemos sacado de la legislación de cada país y enlazamos la ley y la fuente oficial. Cuando un dato no está confirmado en el texto oficial, lo decimos. Revísalo con tu asesor si tienes dudas.