Actualizado en octubre de 2026.
Para conseguir mejores fotografías de producto en tu ecommerce necesitas fondo neutro, luz difusa, varios ángulos, un estilo coherente y una edición ligera, y después optimizar las imágenes para que carguen rápido. Las imágenes tienen un peso cada vez más importante a la hora de crear una web, sobre todo si hablamos de un ecommerce. Conseguir la confianza del cliente en una tienda online es el factor más importante y la fotografía de producto juega un papel fundamental en ello. Las imágenes de alta calidad son un atractivo para los consumidores y ayudan a que se sientan más predispuestos a comprar que si se encuentran con imágenes de mala calidad, que reflejan desinterés y abandono del sitio y no favorecen las cualidades del producto. Y es que las imágenes son una de las partes más importantes de tu escaparate online: si muestran cada detalle del artículo y son fieles a la realidad, evitarás futuras quejas y devoluciones.
Hoy día la fotografía está al alcance de todos (incluso con el móvil), por eso hemos reunido una serie de consejos que te serán muy útiles si no dispones del presupuesto necesario para invertir en profesionales y quieres hacer las imágenes tú mismo. Aunque siempre será mejor contar con la experiencia de un fotógrafo profesional.
1. Define el producto.
Antes de disparar, ten presente qué tipo de producto vas a vender, porque el fondo y el contexto de la fotografía pueden variar. No es lo mismo fotografiar, por ejemplo, artículos de decoración que alimentos o ropa. Cada producto tiene una función distinta y, según ésta, el consumidor preferirá verlo de una forma u otra. Cuando se trata de moda, el cliente siempre valorará más aquellas páginas donde aparece un modelo con el producto, porque necesita un referente de cómo quedaría en la realidad.
2. Imágenes sencillas con fondo neutro.
Cuanto más sencillas sean las imágenes, mejor. Para ello, utiliza un fondo de color neutro, preferiblemente el blanco. Utilizar otros colores puede causar reflejos indeseados en el producto que confunden y distraen al usuario. Tampoco incluyas elementos innecesarios en la imagen, porque le robarán protagonismo al artículo. Hay productos que, además de fotografiarse con fondo neutro, conviene retratarlos en su ambiente, como sofás u otros productos de decoración. Esto ayudará a que el cliente tenga una visión más real del producto y se decida, finalmente, a comprarlo.
3. Fotografía varios puntos de vista.
Haz todas las fotografías que necesites, o más bien que tus clientes necesiten. Retrata el producto desde diferentes ángulos y saca planos detalle, sobre todo de sus características más singulares (logo, bordados, adornos...), para mostrar el producto en su totalidad. Ten en cuenta que el cliente no puede ver ni tocar el producto, por lo que cuantas más fotos reflejen cómo es, más seguro se sentirá.
4. ¿Qué equipo usar?
Para empezar te basta una cámara réflex o sin espejo (cualquiera es buena opción) o incluso un smartphone actual con buena cámara, y es importante disponer de un fondo continuo. Puedes crearlo tú mismo utilizando papel, una tela, foam o vinilo, o adquirir una softbox específica para este tipo de fotografía a un precio asequible. Sírvete de un trípode para dar más estabilidad a la cámara y poder disparar con tranquilidad a velocidades más bajas, aunque no es indispensable. Monta tu pequeño estudio en un lugar amplio, donde puedas moverte con total libertad. Recuerda que tomarás fotografías desde diferentes ángulos, por lo que necesitarás desplazarte.
5. Cuida la iluminación.
Una iluminación correcta puede marcar la diferencia en el resultado final, y la mejor es la luz suave y difusa. No te preocupes si no tienes presupuesto para un flash: siempre puedes recurrir a la luz continua o a la luz natural. Si utilizas una ventana, la luz del mediodía es la mejor para fotografiar, ya que es más blanca. Añade alguna cortina para que las sombras sean menos duras. Y es que si la luz es difusa, mucho mejor. Por eso te recomendamos que utilices cualquier accesorio, como un paraguas blanco, un plástico translúcido o papel, que cree sombras sutiles y difumine los halos de luz.
6. No te olvides del balance de blancos.
Una de las claves de la fotografía de producto es que el balance de blancos sea correcto, para que la imagen sea lo más fiel posible a la realidad. Por eso hay que tener mucho cuidado con la alteración de los colores, por muy sutil que sea. Lo más sencillo es mantener el balance de blancos en automático y editarlo después. Disparar en formato RAW te lo pondrá más fácil, ya que con un programa específico para este formato podrás revelar la imagen sin perder su información y conseguirás un resultado impecable.
7. Utiliza siempre el mismo estilo.
La coherencia visual hará tu tienda mucho más atractiva y evitará una sensación de desorden y descuido. Utiliza siempre el mismo fondo para tus imágenes y establece unos márgenes. Mantener el mismo estilo es sinónimo de armonía y, por tanto, de que el cliente quiera seguir en tu tienda.
8. Perfecciona las imágenes con un programa de edición
Editar las imágenes es casi obligatorio si quieres resultados profesionales, y es un paso breve: solo tienes que ajustar el balance de blancos, corregir las luces y sombras, aplicar una ligera máscara de enfoque y reencuadrar la fotografía si hace falta. Si tienes muchas imágenes, puedes usar programas que permitan la edición en lote, como Lightroom, con los que ahorrarás tiempo. Hoy existen además herramientas, algunas con inteligencia artificial, que quitan el fondo o retocan en lote; revisa siempre el resultado para que el producto siga siendo fiel a la realidad.
9. Optimiza adecuadamente tus imágenes.
Optimizar las imágenes significa reducir su peso sin perder calidad visible, porque el tamaño y el formato importan y mucho: por el SEO y por la velocidad de carga. En líneas generales, trabaja en modo RGB, ajusta las dimensiones a las que muestra tu tienda (basta con las necesarias para que el cliente pueda hacer zoom; consulta las recomendaciones de tu plataforma) y sube imágenes comprimidas, con formatos modernos como WebP o AVIF mejor que JPG o PNG. Los ppp (puntos por pulgada) no influyen en cómo se ve la imagen en pantalla: lo que cuenta son los píxeles y el peso del archivo. Plataformas como Shopify ya sirven las imágenes en formatos modernos de forma automática.
Dale a cada imagen un nombre de archivo descriptivo (por ejemplo, «zapatillas-running-azules.jpg») y rellena el texto alternativo (alt) con una descripción real del producto: ayuda al SEO y a la accesibilidad. Ya te lo contamos con detalle en este post sobre cómo optimizar las imágenes de tu ecommerce en PrestaShop. Y si tu tienda es PrestaShop, puedes automatizarlo con nuestro módulo optimizador de imágenes con conversor a WebP o con el módulo compresor de imágenes.
Como ves, las fotografías son muy importantes a la hora de vender online, y conseguir que su calidad sea buena es muy sencillo y asequible. ¡Tú mismo puedes planteártelo siguiendo estos consejos!